Qué pasa con el sistema de pensiones?

Aunque las movilizaciones de los pensionistas han estallado ahora, hacé meses que jubilados, viudas y el resto de colectivos dependientes de la prestaciones de la Seguridad Social están perdiendo poder adquisitivo. Después de varios años con la inflación a cero, o incluso en tipos negativos, los pecios volvieron a subir con fuerza el año pasado, comiéndose toda la ganancia de poder de compra conseguida en los ejercicios anteriores.

Y es que el IPC subió una m

El defensor del parado

edia del 2,1 % en Galicia en el 2017, ocho veces más que la pírrica revalorización del 0,25 % que se aplicó a las pensiones a comienzos del ejercicio. Era el cuarto año consecutivo que el Gobierno aplicaba la subida mínima, pero, a diferencia de los tres anteriores, en los que el IPC había cerrado al 0 % (2014), el -0,7 % (2015) y el -0,3 % (2016), esta vez el incremento en la nómina no solo no bastaba para mejorar el nivel de vida, sino que n

 

o daba ni para mantenerlo.

Así, al pensionista medio gallego, que en diciembre del 2016 cobraba 768,46 al mes, la subida del 0,25 % aplicada en enero del 2017 solo le supuso un incremento de 1,92 euros en cada una de las 14 pagas (26,88 euros al año). Pero para hacer f

rente a la subida de los precios habrían precisado que la nómina les subiese 16,14 euros al mes (225,9 euros al año). La resta es simple: ese pensionista perdió 200 euros de poder adquisitivo en solo doce meses.

Y la situación no tiene visos de mejorar en este 2018. La subida de la luz y los carburantes han vuelto a elevar el IPC, que cerró febrero con un incremento interanual del 1,1 % y gabinetes de estudios como el de Funcas estiman que los precios subirán, de media, un 1,5 % en el conjunto del año, seis veces más de lo que se re

 

valorizaron las prestaciones de la Seguridad Social.

No hay pérdida, según Báñez

Pese a estas cifras, la ministra de Empleo aseguró el mes pasado, durante una comparecencia en el Congreso, que las pensiones no han perdido poder adquisitivo. Para poder dar ese titular, Fátima Báñez amplió el foco a los últimos diez años, en los que las prestaciones se revalorizaron un 16,53 % y los precios se incrementaron solo tres centésimas menos (16,5 %). Eso sí, reconoció que en los últimos cuatro ejercicios, coincidiendo con la entrada en vigor del nuevo índice de revalorización -que aboca a subidas mínimas del 0,25 % mientras el sistema siga en números rojos-, sí hubo una pérdida de poder de compra, aunque de solo una décima.